Las infraestructuras seducen a los inversores

Últimamente gestores y aconsejes de carteras vienen recomendando cada vez con una mayor frecuencia invertir en infraestructuras pues de esta forma se consigue diversificar la cartera en un campo con claro potencial. Si bien es un activo pensado en un comienzo para inversores institucionales y grandes fortunas, los pequeños inversores asimismo pueden acceder a él. Los especialistas consultados apuntan que, desde la perspectiva del ahorrativo, las infraestructuras ofrecen una clara posibilidad de ganancias en un ambiente de final de ciclo económico expansivo. Roberto Ruiz Scholtes, jefe de estrategia de UBS en España, señala que este año hay ochenta.000 millones de dólares estadounidenses en fondos de capital peligro que se pueden permitir grandes operaciones en infraestructuras.

Este ámbito cuenta con unas prometedoras esperanzas de desarrollo que atrae mucho capital. Javier Mallo, responsable de la gestora Legg Mason para España y Portugal, comenta que su conjunto tiene una gestora, llamada RARE, con fondos de inversión expertos en este ámbito que prevén que en el periodo dos mil diecinueve-dos mil treinta la inversión en infraestructuras se duplique en el planeta. Un desarrollo que va a venir de la precisa renovación de las presentes instalaciones y de la adaptación energética de las economías desarrolladas. Además de esto, los países en vías de desarrollo precisan dar servicios a una clase media en incremento. El fenómeno de la concentración de la población en grandes urbes presagia la creación hasta dos mil treinta de más de cuarenta megaurbes que se concentrarán sobre todo en la zona de Asia.

La presente coyuntura económica es otro razonamiento a favor de estas franquicias o negocios rentables, que hasta no hace mucho se conocía como servicios públicos y donde entró de forma decidida el planeta empresarial desde la década de los ochenta con la fiebre de las privatizaciones. Los analistas del banco estadounidense Goldman Sachs han creado una cartera de inversión concreta de valores de infraestructuras donde incluyen desarrollos en renovables, persuadidos de que los Estados europeos van a deber dar un empujón a estas actividades si la economía prosigue desacelerándose.

Prácticamente agotado el impulso de los modelos cero o bien negativos, a las economías se les solicita un impulso fiscal, sobre todo a aquellas del norte de Europa con una situación de cuentas públicas saneadas. Esto es, relajar los criterios del gasto y también invertir para impulsar el desarrollo, algo que como apuntan en Goldman Sachs solo se generará de forma decidida si hay un parón realmente fuerte o bien se llega a una situación de recesión.

inversiones

La inversión en valores de infraestructuras es muy rentable este dos mil diecinueve. En el Ibex treinta y cinco las mayores subidas en el año corresponden a Cellnex, que supera el ochenta por ciento de revalorización, y a Ferrovial, con un cuarenta y tres por ciento . Mas Iberdrola, Activa o bien Aena se ponen asimismo entre las diez que más suben. Normalmente, son empresas con un enfoque global. Administran y crean parques eólicos y aeropuertos en el R. Unido, autopistas en Canadá y E.U., etc.. Con una visión más extensa, el índice S&P Global Infraestructure amontona en el año una revalorización del trece con cincuenta y siete por ciento y su análogo el FTSE Global Infraestructure todavía lo ha hecho mejor, con una subida del veinte,3 por ciento desde enero pasado.

Eso sí, desde Goldman Sachs estiman que este negocio ha alterado en los últimos treinta años. Las compañías de infraestructuras actuales son diferentes a las de mil novecientos noventa o bien dos mil. «Estas firmas no existían hace veinte años o bien tenían diferentes modelos de negocio. Ahora aguardaríamos un mayor enfoque en energía limpia, digital o bien de alta tecnología», destacan.

La manera de acceso del pequeño inversor a esta fiebre por las infraestructuras son los fondos de inversión, que están consiguiendo ganancias en torno al veinte por ciento en lo que va de año. Mallo, de Legg Mason, apunta que la inversión en fondos de valores cotizados (ETF) es la más interesante por cuanto deja dar liquidez diaria al ahorrativo, está más diversificada, y deja acceder a infraestructuras muy costosas que de manera directa sería imposible. Por su lado, Ruiz Scholtes asimismo se apunta a los fondos de compañías cotizadas que «son globales, englobando al mundo entero y que están diversificados tanto por países como por ámbitos». El especialista de UBS apunta que para un inversor de largo plazo puede resultar más interesante invertir en infraestructuras de mercados emergentes en los que las esperanzas de desarrollo son mayores. «Hay planes de los países del norte de Europa para arrancar políticas fiscales más expansivas con objetivos concretos, como Holanda en infraestructuras y Alemania en el cambio energético. Energías renovables y también infraestructuras comienzan a entremezclarse», señala.

Si se opta por valores específicos y no por fondos, Mallo apuesta por empresas que estén apoyadas por activos y que además de esto cuenten con unos flujos de caja incesantes y en un largo plazo como son los distribuidores de gas o bien electricidad, los canalizadores de agua, gestores de aeropuertos, trenes, puertos o bien autopistas. En cambio, descarta negocios ligados a la producción de energía, logística, telecomunicaciones, constructoras puras o bien aquellos otros de infraestructuras de salud, educación, prisiones o bien estadios.